En la unidad de enfermería y en prisión preventiva quedó la mujer de 24 años de edad, que en la madrugada del domingo reciente atropelló y dio muerte a un músico, intregrante de una banda de rock, en la ruta J-60, a solo un par de kilómetros desde Curicó.
Recordar que el hecho se produjo a eso de las 02:40 de la madrugada, en la ruta J-60 a la altura del kilometro 2,5 en las cercanías del puente Quete Quete. Por ese lugar transitaba en su bicicleta, Jhonatan Alexis Díaz Varela quien fue atropellado por un vehículo, del cual, a lo igual que de su conductor se desconocían mayores antecedentes, ya que se dio a la fuga desde el sitio del accidente.
Producto de lo anterior, el ciclista resultó con lesiones de extrema gravedad que le causaron la muerte en el lugar tras ser lanzado al costado del camino. A medida que transcurrían las horas, se conoció que la víctima fatal correspondía a Diaz Varela, quien formaba parte de la banda de rock curicana, Diskordia.
El conjunto musical en un comunicado junto con lamentar el hecho pidieron que testigos entregaran información para dar con el conductor participante en la tragedia: “Nuestro Bajista: “Jonathan Alexis Diaz Varela” sufrió un accidente de tránsito en el cual perdió la vida, estamos fuertemente golpeados y asimilando está triste noticia’; Pedimos ayuda a la comunidad Curicana para dar con el cobarde responsable que se dio a la fuga, dejando a nuestro hermano, sin los auxilios correspondientes”.
En el sitio del hecho, por instrucciones del fiscal de turno se constituyó personal de la SIAT, el cual desarrolló las diligencias respectivas para dilucidar las causas del hecho, mientras que funcionarios de la primera comisaría de Curicó tras recoger y testimonio dio con un vehículo, un SUV, que su zona delantera evidenciaba haber participado en un accidente.
De esta forma se dio con Alejandra Carolina Rojas Sepúlveda (24), quien conducía el SUV que impactó al ciclista con consecuencias fatales, estableciéndose de paso que no portaba documentación para guiar vehiculos, ya que se le habia retirado en dos ocasiones anteriores, por lo que fue calificada como reincidente.
Al ser puesta ante la justicia, la fiscalía formalizó en su contra cargos criminales por cuasidelito de homicidio y omisión de auxilio o socorro, presentando como uno de los argumentos el informe preliminar de la SIAT que señala que «la causa basal del accidente fue una colisión por alcance derivada de una conducción negligente e imprudente por parte de la imputada».






