InicioCrónicaAlimentación para niños en vacaciones de invierno: las recomendaciones nunca están demás

Alimentación para niños en vacaciones de invierno: las recomendaciones nunca están demás

Llegaron las esperadas vacaciones de invierno, lo que es sinónimo de juegos, diversión y cambios en la rutina. Sin embargo, debemos tener en cuenta algunos consejos que son relevantes para que los niños mantengan buenos hábitos de alimentación que protejan su salud durante este periodo.

¿Que señalan los especialistas?

Carolina Bello, nutricionista infanto-juvenil de Clínica Universidad de los Andes, nos entrega recomendaciones a la hora de planificar la alimentación durante las vacaciones.

  • Horarios establecidos: mantener horarios en el desayuno, almuerzo, a la hora del té y en la comida. Consumir alimentos cada 3 a 4 horas para evitar el aumento de apetito. Además, ayuda a mantener la glicemia y disminuir la ansiedad. “Lamentablemente, en las vacaciones, hay un mayor uso de pantallas, lo que estimula el consumo de alimentos, por el aburrimiento y la falta de actividad física. Es recomendable, establecer una rutina para disminuir su exposición y que sea regulado por un adulto. El uso de pantallas, sobre todo mientras se consumen alimentos, está asociado a una mayor ganancia de peso, principalmente al no tener conciencia de lo que se está comiendo ni las cantidades”, explica.
  • Desayuno nutritivo: se aconseja partir la mañana con un buen desayuno que, idealmente, contenga un lácteo bajo en grasa (yogurt o leche) y un carbohidrato, de preferencia integral, que puede ser en formato de pan, avena, granola o galletas, además de una fruta. “Esta puede ser una buena opción, por el contenido de fibra, antioxidantes, vitaminas, minerales y agua, que son muy necesarios para la salud de los niños”, afirma la especialista.
  • Colación a media mañana: es necesaria sólo cuando pasan más de cuatro horas entre el desayuno y el almuerzo. Puede incluir un lácteo bajo en grasas y adicionarle una fruta del tamaño del puño del niño, que ojalá siempre sea con cáscara. Otra opción son los frutos secos, en el caso de que no exista alergia. Otras colaciones pueden ser bastoncitos de verduras con humus o 1 huevo duro. En el caso de niños más grandes, dependiendo de la energía que requieran en el día, se pueden incorporar galletas o sándwich integrales con agregados saludables.
  • Merienda a media tarde: puede ser igual al desayuno, es decir, un carbohidrato con un lácteo.
  • Comida: consumir una ensalada en un plato de fondo y que esté acompañada con una fruta de postre. En cuanto a las once-comidas, no se recomiendan porque, en general, se relacionan con síndrome metabólico, ya que la elección de alimentos es menos saludable y las cantidades que se consumen son mayores.
  • Hidratación: el agua es lo que más se recomienda. Pueden prepararse aguas con rodajas de fruta o con berries, pero no se aconsejan los jugos procesados, líquidos con azúcar ni bebidas isotónicas (sólo en caso de más de una hora de deporte y dependiendo de la edad). Los jugos sin azúcar se deben dar de forma limitada por su elevado contenido de edulcorantes artificiales.

Desde el punto de vista de alimentos con más azúcar o procesados, “puedan comerse con moderación, siempre acompañados de alimentos saludables, nunca utilizarlos como premio ni tampoco darles una connotación negativa e ingerirlos en algún horario establecido de comida para evitar los picoteos a deshora”, finaliza la especialista.

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