A través de la perseverancia de nuestros equipos clínicos y el apoyo de unidades críticas, el hospital logró ofrecer un procedimiento de alta complejidad para cambiar el pronóstico de un paciente neurológico.

Un exitoso operativo médico coordinado por el Hospital de Curicó permitió la derivación y tratamiento de un paciente de 85 años que presentaba un accidente cerebrovascular complejo. El proceso comenzó en el servicio de urgencias, donde tras detectarse que la obstrucción de la arteria carótida interna izquierda no respondió a la trombolisis inicial, se activó un intenso trabajo multidisciplinario.
El paciente, quien previo al evento era completamente autovalente, llegó al hospital sin capacidad de comprender o comunicarse y con graves problemas motores. Bajo la gestión directa de la neuróloga doctora Fiorella Celsi y con el apoyo fundamental de las unidades de urgencias, UPC e imagenología, se inició una búsqueda nacional para acceder a un tratamiento de segunda línea que concluyó con la aceptación en el Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción, para una trombectomía mecánica.

Este procedimiento permitió una recanalización del vaso logrando que un paciente que ingresó con un déficit severo y compromiso total de su autonomía, hoy presente una evolución notable con mínimas secuelas de lenguaje que podrán ser abordadas con rehabilitación. Este hito marca un precedente que está alineado a los propósitos del hospital por buscar las mejores opciones para nuestros pacientes, incluso más allá de las prestaciones que por ahora dispone nuestra red de salud.






