En el marco de los controles migratorios y del cumplimiento de resoluciones administrativas vigentes, detectives de la Sección de Migraciones y Policía Internacional (SEPI) de la PDI Curicó materializaron la expulsión de un ciudadano boliviano de 29 años, quien mantenía una medida administrativa pendiente desde diciembre de 2024.
El procedimiento se llevó a cabo en coordinación con Gendarmería, en las inmediaciones del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Molina, justo al momento en que el extranjero recuperaba su libertad tras cumplir condena por el delito de tráfico ilícito de drogas.
De acuerdo con la información policial, la orden de expulsión fue dictada por el Servicio Nacional de Migraciones el 30 de diciembre de 2024 y se encontraba vigente al momento de su egreso del recinto penitenciario, lo que permitió a los detectives proceder de inmediato a su detención.
Posteriormente, el ciudadano fue trasladado bajo custodia hasta la Jefatura Nacional de Migraciones de la PDI, en la Región Metropolitana, donde se desarrollan los trámites administrativos finales para concretar su salida del territorio nacional.
El jefe de la SEPI Curicó, subprefecto Ángelo Muñoz, indicó que esta acción corresponde a la cuarta expulsión ejecutada por la unidad durante febrero de 2026, destacando que este tipo de procedimientos apunta a dar cumplimiento efectivo a las disposiciones emanadas por la autoridad migratoria, especialmente en casos asociados a delitos de mayor gravedad.
Desde la institución reiteraron que continuarán reforzando los controles y coordinaciones interinstitucionales para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente en materia migratoria.






