La contaminación en las aguas del Lago Vichuquén no solo afecta al entorno natural y a las especies propiamente tales, sino también la población de esta comuna, la que productivamente depende, en gran medida, de los ingresos que genera cada temporada estival, época venidera que ya se sabe traerá más pérdidas que dividendos debido a la crisis medioambiental que se registra.
Vichuquén, en la costa de la provincia de Curicó, si bien durante el año depende principalmente de la agricultura, de la pesca en algunos sectores, y de la actividad forestal, su gran fuerte es el «movimiento» que la comuna adquiere cada vez que llega n verano: por un lado el turismo con todo lo que ello significa (hospedaje, restaurantes), y en segundo término, al arribo de familias que viven principalmente ,en la región metropolitana, pero que viajan a sus casas de veraneo, todo ello torno al lago, hoy contaminado.
De hecho, los propietarios de residencias, hostales y cabañas afirman que la temporada se ve nefasta, y eso comenzó a observarse desde octubre en que se supo más de la contaminación en el lago, y luego se tradujo entre noviembre y diciembre en una merma importante en la reservas y otras que fueron canceladas. Sobre esto las primeras estimaciones hablan de un 70 por ciento menos de ingresos y reservas en comparación con temporadas anteriores.
La Presidenta ejecutiva de la Federación de Empresas de Turismo (FEDETUR) Mónica Zalaquett, al ser consultada por Emol indicó que la actual situación del Lago Vichuquén más que haya sido decretado como Zona de riesgo sanitario significará un duro golpe al turismo de de la zona.
«Con la prohibición del baño y de las actividades acuáticas, una parte sustancial de la oferta turística queda paralizada. Esto golpea directamente a emprededores y toda la economía que depende de ese flujo de visitantes», dijo la profesiona, precisando que daño no solo corresponde a la baja de visitantes, sino al riesgo de un «daño reputacional».
Por ello «es crucial una respuesta coordinada entre autoridades, comunidades y sector privado para recuperar el ecosistema, entregar información clara y garantizar estándares de gestión que permitan restituir la confianza», acotó.
Frente a dicho escenario, en que según estimaciones, el deterioro de la economía alcanzará un 85 por ciento de la población que depende del cuerpo de agua del lago, la Senadora por el Maule, Paulina Vodanovic, junto a autoridade locales, concejales y un consejero regional, se trasladaron al Palacio La Moneda para entrevistarse con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, al quien le pidieron se declare Vichuquén como Zona de Catástrofe.
“Le hemos planteado al ministro distintos temas, entre otros, que se puede estudiar la posibilidad de declarar Zona de Catástrofe el Lago Vichuquén, de manera tal de también tener recursos extraordinarios para poder ir en la asistencia de los vecinos, de quienes están con problemas también derivados de esta situación, los emprendedores, en fin, hay distintas problemáticas que pudimos hablar para ir en solución concreta de lo que ocurre en Vichuquén”, explicó la parlamentaria.
Sostuvo que en lo inmediato se ha fijado para el próximo 08 de enero una reunión, en terreno, en el Lago Vichuquén, de la Comisión de medioambiente del Senado.






