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Reportaje: La escuela Balmaceda, icono de las deudas pendientes dejadas por el terremoto del 2010

 

En esta década y media los más de 170 alumnos asisten a clases en salas de emergencias levantadas tras el terremoto del 2010, en container junto al estadio La Granja.

El pasado 27 febrero se conmemoraron los 15 años desde el terremoto de mayor envergadura del que se tenga registro en Chile y el mundo, fecha, hace algunos días que trajo a la memoria los efectos que el cataclismo dejó, especialmente en la zona centro sur del país y en la región del Maule.

En la ciudad de Curicó el sismo de 8.8 de intensidad en la escala de Richter se tradujo en la destrucción de edificios iconos del quehacer local, como el hospital, la estación de ferrocarriles, la iglesia San Francisco, el cine Victoria, el Club La Unión, y la escuela Balmaceda, esta última Monumento Nacional.

Se cumplió una década y media desde el 27 F y desde esa madrugada, tras los trabajos y planes de reconstrucción de los años post terremoto, estos edificios, pese a las promesas y compromisos de las autoridades de turno, siguen a la espera se materialice alguna faena o proyecto, a lo menos de restauración.

Las excepciones: Hospital y Estación

La excepción de lo que ocurre con estos inmuebles corresponde por un lado al Hospital, cuyas dependencias, del antiguo fue reemplazado, desde año pasado por una nueva moderna estructura y en otro lugar de la ciudad, y la estación de ferrocarriles, la que vio iniciada obras de reconstrucción en abril del 2024, pero que se detuvieron a inicios de este año, ahora recién entre enero y febrero

Esto, luego que se determinara no renovar contrato con la empresa a cargo del proyecto. Esto significará un retraso de aproximadamente un año, según estimaciones. En cuanto a los otros, el Cine Victoria, protegido supuestamente por Monumentos Nacionales, su frontis, que es lo que queda de su vistosa y añosa estructura y un sitio eriazo en su espalda, espera desde hace 15 años se defina su destino, entre lo público y lo privado.

El Club La Unión por su parte decidió irse del centro de la ciudad dejando un terreno para estacionamiento, mientras que la iglesia San Francisco, Monumento Nacional y la misma que vio el nacimiento de Curicó, también espera tras la destrucción sufrida tras el terremoto, y por un incendio, que la dejó solo en ruinas.

Escuela sigue esperando

De estas esperas las más dramática corresponde a la escuela José Manuel Balmaceda, edificio declarado como Monumento Nacional que cayó destruido en el terremoto del 2010, fecha desde la cual los alumnos han debido sufrir las deficientes condiciones de salas de emergencia, container, instaladas junto al estadio La Granja de esta ciudad, a la espera que ejecuten los proyectos aprobados y los dineros destinados

Recordar que esta iniciativa viene desde el 27F. Desde esa fecha autoridades de los gobiernos de turno se han comprometido con acciones para destrabar el proyecto, sin embargo, poco o nada se ha avanzado en cuanto a obras debido a trabas administrativas, la pandemia, las exigencias, cambios normativos algunas intransigentes del Consejo de Monumentos Nacionales y la lentitud del Ministerio de Desarrollo Social para entregar los RS necesarios para avanzar.

Alumnos de varias generaciones

Con el paso de muchos años se logró avances hasta alcanzar en el 2023 el ansiado RS, y luego la aprobación de los dineros desde el CORE. En todo este tiempo los niños, ya de varias generaciones, han debido sufrir clases con el calor del verano y el frio del invierno, más el barro del entorno, y lo inhóspito de un container.

Mencionar que el anterior alcalde, Javier Muñoz, en los meses anteriores a dejar el cargo y ante la consulta de Diario Curicó reconoció “que este espacio, que se construyó como de emergencia tras el terremoto, nunca ha tenido las condiciones adecuadas para albergar un establecimiento y de larga estadía, por eso en algún momento, en su oportunidad, ofrecimos a los padres y apoderados se trasladasen a la escuela Venezuela, con infraestructura que estaba disponible, sólida, pero que la comunidad no aceptó y optó por quedarse en las salas de emergencia”, dijo hace un par de meses el ex jefe comunal.

Con RS aprobado

El proyecto, en sí de restauración y reconstrucción recibió su RS (recomendación satisfactoria) de parte de la Ministerio de Desarrollo Social en marzo del 2023. Tras ello vino un primer llamado a licitación recordando que no hubo empresas interesadas en ejecutar la iniciativa, por lo montos, por lo que estos debieron ser incrementados, una y otra vez, por el Gobierno Regional.

“Este proyecto, primero, hay que recordar que solo en Monumentos Nacionales se retrasó, se entrampó 6 años, y luego, tras salir del entrampamiento, ahora este año (2024), por estos retrasos, el monto ofertado (cobrado) por las empresas estaba, en la primera licitación, fue por sobre el 70 por ciento del presupuesto, y en la segunda cercano al 80 por ciento, y es eso lo que hoy está ocurriendo”, explicaba en torno a los continuos retrasos, el ex alcalde, antes de dejar el cargo.

Con nuevas autoridades

En tanto el Gobernador Pedro Pablo Álvarez Salamanca, tras asumir el cargo en enero pasado, indicó que ante la cantidad de años que han transcurrido, “es tiempo de chicotear los caracoles y asumir estos temas que quedaron pendientes desde el terremoto, no podemos seguir dilatando años y años que esto pase, entonces tenemos que tomar decisiones y voluntad desde el Gobierno Regional va estar toda”.

Por su parte, el alcalde George Bordachar, quien juró en diciembre como jefe comunal, dijo que ha abordado el tema con el Gobernador, con el objetivo de iniciar de una vez por todas el desarrollo del proyecto, como también de otras obras, como la iglesia o los costados de la plaza de armas de la ciudad, que a su juicio se mantiene con los efectos del terremoto, reconociendo que las autoridades, todas, “estamos al debe, al no haber avanzado en estos 15 años”.

“En esto, la administración pública ha fallado, ya que desde el 2010 que estamos viviendo el letargo en la reconstrucción de nuestro querido Curicó; tantas cosas en que estamos faltos, en la escuela (Balmaceda), en todo lo que nos demoramos en el hospital (casi 14 años), la iglesia, la zona de la plaza, prácticamente aun destruida, tantas cosas que faltan y que echamos de menos, en que la administración pública falló, en eso todos estamos en deuda”, reiteró.

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